Los colores de las cocinas en las casas españolas se han ido modernizando a la misma velocidad que lo ha hecho la propia sociedad, y han dejado atrás los aburridos tonos monocromáticos que no aportaban nada a la decoración y eran colores puramente funcionales, pasando a otros más vivos, más atractivos, colores que combinan con el resto de la casa, bien por concordancia, bien por contraste.
Una de las últimas modas es el apostar por colores con brillo, con la idea de dar color a la vivienda y a la propia cocina para conseguir que el cocinar no sea algo aburrido, y ello combinado con la integración casi absoluta de los electrodomésticos, que es la tendencia más marcada últimamente, se está consiguiendo un gusto y una elegancia en las cocinas que no habíamos visto hasta ahora.
También se está viendo la combinación de varios colores en las cocinas, generalmente combinando entre los muebles altos y los bajos, de forma que unos son de un color y otros de otro, o jugando con con los costados en el caso de cocinas grandes, con el frontal de un color y la trasera de otro.
Pero lo que es un clásico y nunca se ha olvidado, ni se puede ni se debe, es el ajustar el color de la cocina al tamaño de la misma. Es decir, no es conveniente utilizar colores oscuros en cocinas pequeñas, porque dará la sensación de menor tamaño aún, con lo que el efecto final será negativo, por muy bonitos que sean los muebles utilizados.

